Prólogo
-tap, tap, tap- ¡Hola, Hola!, Sssí, Sssí. Ejem…
Tardé un montón en descubrir que enumerar mis referentes e influencias (como autor, como lector o como editor) fue siempre mentir, así que comprender ahora que ya no tengo ninguna necesidad de hacerlo me evita el pecadillo piadoso.
Los nueve artículos previos publicados en este blog (si estás leyendo Narrativa mil pedazos en Substack) fueron todos escritos en 2016, en otra plataforma (Blogger), para un blog con otro nombre (Leer impresiona), que ya no existe. El aniversario no fue planificado; nunca caí en la cuenta del paso del tiempo hasta el momento de empezar a escribir esto, lo cual alteró la orientación que iba a darle a este primer boletín.
El contenido de aquel blog se basaba en contar experiencias de lectura, la idea era darle forma a una suerte de autobiografía como lector de historietas y mi motivación secreta era dilucidar por qué yo no podía responder con facilidad (como hacían o hacen muchos de mis colegas) a la pregunta “¿cuáles son tus influencias?” o “¿cuáles son tus referentes?”
Después de esas nueve cuasi descargas de pensamientos en voz alta todavía disponibles y otras tantas que esbocé pero quedaron sin publicar, llegué a la conclusión de que seguiría sin responder a esas preguntas por dos razones:
1) no quiero, porque ya no me interesa.
2) si me interesara igual no podría (al menos que mienta y no quiero mentir al respecto).
De esta segunda razón descubierta en aquel proceso, me divirtió desarrollar unas explicaciones, no directas sino implícitas en una serie nueva de artículos, para ello me propuse entonces reescribir aquellos esbozos inéditos y ampliar la temática del blog, de solo experiencias de lectura, a también experiencias de edición, de creación y por qué no opiniones varias acerca del vasto mundo de la historieta. Y aquí estoy anunciándoles el inicio de este espacio…
…diez años después.
Me di cuenta hace unos días que 2016 fue el año previo a mi cumpleaños número cuarenta. ¿Será que aquella crisis de identidad historietística era una crisis etaria cifrada? No pienso darle vueltas a eso, pero como desver no se puede, arranco este blog sabiendo que este es el año previo al de mi cumpleaños número cincuenta y asumiendo que tal vez esté ordenando otras cosas.
Igual no quiero contradecir mi objetivo de desenfocar y diluír la autorreferencia del viejo blog (mas no la perspectiva personal de mi experiencia, borsubuesto) así que no te preocupes que este primer boletín es el un, dos, tres, probando, prueba de vida, señal de ajuste, pero de aquí en más prometo hablar solo -ejem- de historieta y nada más que -ejem- de historieta.
En las próximas ediciones vendrán comentarios sobre la dupla guionista-dibujante, una residencia en Angulema, los radares editoriales y unas cuantas lecturas de nuevas, viejas, ilustres o desconocidas historietas. Me comprometo desde ya a que sean muchos más de nueve y a no soltarlo después de desanudar lo que sea que este buscando desanudar la crisis del cinco cero.


